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¡Nos vamos a conocer Vélez-Blanco!

Carlos Irles / Historiador

Este mes nos vamos a Almería a la comarca de los Vélez, donde se encuentra la localidad de Vélez-Blanco. Cuenta con un importante patrimonio y por ello, hoy hemos decidido adentrarnos en ella.

Ya en esta zona vivieron los árabes desde el siglo XIII, allí levantaron una alcazaba y hoy sobre ella se encuentra el Castillo de Vélez-Blanco. Esta construcción data del siglo XVI, en pleno Renacimiento. Es considerada por patrimonio como Bien de Interés Cultural y fue mandado construir por Pedro Fajardo-Chacón, desde donde fijó la residencia de su señorío. El castillo se levantó sobre los restos de la antigua alcazaba de origen musulmán. Comenzó su construcción como gótico, pero el triunfo del humanismo y las ideas constructivas llegadas de Italia, hicieron que finalmente y durante su construcción fuese adquiriendo elementos renacentistas.

Además, es un precioso pueblo, pues no solo el castillo es de relevancia histórica. Su alto valor patrimonial también se encuentra en el entorno sobre el que se asienta con una serie de cambios de pendiente y una gran diversidad de construcciones con importantes edificios, casas palaciegas y diferentes arquitecturas que recogen el arte mudéjar, renacentista o barroco. Todo esto hace que el casco histórico de Vélez-Blanco sea un testigo directo de la cultura y de la evolución que vivió esta zona y este maravilloso pueblo, en concreto.

Pero el patrimonio de Vélez-Blanco no finaliza aquí, ya que en esta localidad se encuentran importantes pinturas rupestres y yacimientos. Las pinturas de Vélez-Blanco se encuadran dentro Arte rupestre del Arco mediterráneo de la península ibérica, lo cual es considerado Patrimonio de la Humanidad.

Destacamos el abrigo de las Tejeras con tres figuras pertenecientes al arte esquemático, el abrigo de las Colmenas donde se encuentra una figura humana que se representa con los brazos en asa, lo cual se ha considerado como un índalo; o el yacimiento de Cueva de Ambrosio que pertenece al Paleolítico Superior. Este último yacimiento es de importancia capital por su registro y situación. Era de 39 metros de ancho y 18 de alto y fue en los años 90 cuando se descubrió también su arte parietal.

Podríamos continuar hablando largo y tendido de todo el patrimonio que tiene este bonito  pueblo y de los numerosos autores que se han interesado en él, pero ahora prefiero callarme y simplemente invitarte a vivir una experiencia que no creo que te deje indiferente.