Patry Jordán: "Puedo decir que trabajo y vivo de algo que me apasiona, que es poder ayudar a los demás"


“Más no es mejor, mejor es mejor”

Mario Torti / Especialista en Salud y deporte

Siempre hemos pensado que en salud más es mejor. Contra más fruta coma, mejor. Contra más deporte haga, mejor. Pero has pensado ¿y si en vez de hacer más, lo hago mejor?

Ningún progreso o camino hacia una meta es lineal. Siempre existen altibajos (altibajos, momentos de motivación, momentos tristes, etc.) pero lo importante es tener en cuenta siempre cual es nuestra meta y nunca desistir. No pienses en lo que te queda, piensa en lo que has conseguido y disfruta siempre el camino.

En el mundo del deporte, nada es fácil ni rápido, pero todo es posible. Perder peso, conseguir una marca en una competición, ser capaz de correr una maratón, etc., son metas que nos ponemos, pero a veces no las conseguimos por el simple hecho de pensar “queda mucho tiempo, está muy lejos, no lo conseguiré”.

Todo en la vida tiene su proceso, y como todo proceso, también necesita sus descansos. La clave para conseguir un objetivo a largo plazo es dividirlo en pequeños objetivos, y darse un pequeño premio al conseguir cada pequeño objetivo. De nada nos vale entrar en una obsesión constante y no descansar, ya que al 99% abandonaremos nuestro objetivo.

Siempre pensamos que por más que entrenemos, más cerca estamos de nuestra meta, pero no siempre es cierto. Puede que 15 repeticiones no sean mejor que 10, que 20 km no sean mejor que 15 km, o que dos horas no sean mejor que una. Si queremos conseguir nuestro objetivo, lo principal será siempre priorizar en la técnica, y luego centrarnos en progresar en intensidad, volumen, resistencia o fuerza. Si por obsesión y no seguir una buena programación hacemos más series o repeticiones de las que nuestro cuerpo aguanta, pondremos en peligro la técnica, aumentando el riesgo de sobre entrenamiento y, en consecuencia, el riesgo de lesión. Al final, por querer pisar el acelerador, el motor ha gripado y debes arreglarlo, teniendo que parar y retrasando el objetivo.

Muy importante es el descanso. Actualmente está muy arraigada la creencia de que hay que dormir poco y trabajar mucho, pero créeme, si haces eso, lo único que vas a conseguir es lesionarte, caer y fallar. Nunca sacrifiques el descanso nocturno y si en algún momento necesitas desconectar hazlo, descansa, recarga las pilas y vuelve con más fuerza que nunca. No somos máquinas, somos humanos, y en nuestra fisiología se encuentra el descanso, el sueño y la fatiga.

En alimentación, en vez de comer mejor, aprende a comer peor. No por comer un kilo de lechuga voy a contrarrestar los efectos de una hamburguesa. Es mejor no comer esa hamburguesa y comer solo 150 gramos de lechuga. Evita los ultraprocesados y ve paulatinamente creando una rutina alimenticia que puedas seguir. No es necesario seguir una dieta estricta al 100%, puedes darte un capricho de vez en cuando, siempre con moderación y, sobre todo, sin remordimiento.

Todo camino es como la vida misma. Se sube y se baja, se para y se avanza, se cae y se levanta, pero no por correr más llegaremos más lejos. Pero recuerda, y esto que voy a decirte es muy importante, cada persona va a su ritmo, marca su velocidad, y solo debes centrarte en ti. No te fijes en lo que ha conseguido el de al lado, céntrate en lo que tú quieres y en cómo quieres conseguirlo.

Si sobrepasas el límite de velocidad, puede que tengas que volver a empezar.