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Dior se nutre de curiosidad, deseo y búsqueda para su nueva colección

Dior

El imaginario de la colección prêt-à-porter para mujer primavera-verano 2022 de Dior se nutre de curiosidad, deseo y búsqueda. Se articula alrededor de una red de asociaciones, y Maria Grazia Chiuri explora el largo periodo durante el que Marc Bohan fue director creativo de Dior. En concreto, destaca la colección Slim Look presentada en 1961 y sobre la que la prensa escribió: “Cambia por completo la moda, tal y como la cambió el New Look en 1947”.

Maria Grazia Chiuri se acerca igualmente a principios de los años 60 para explorar las formas del cambio y formular un nuevo léxico adaptado a nuestro presente revolucionado por la pandemia. Las siluetas también revelan cortes y efectos gráficos transpuestos en amarillo, verde, rojo, azul marino, naranja y color frambuesa que reinterpretan la estética de Bohan con bloques de color. Estos tonos también simbolizan las geometrías espaciales en el corazón de los juegos imaginados por la artista Anna Paparatti para cuestionar las reglas del arte y de la vida. Maria Grazia Chiuri se ha inspirado en esos looks singulares y le ha pedido diseñar la escenografía del desfile con un toque “absurdo” que refleje el universo de sus diferentes obras.

Las chaquetas reinventadas con un corte cuadrado, los abrigos refinados, las faldas, las bermudas, los pantalones cortos y los vestidos se combinan de varias formas.

Ciertos diseños realizados con bordado tridimensional se han realzado con un efecto visual texturizado. Materiales como el neopreno y el nailon reinterpretan volúmenes y revolucionan el look de la mujer que los lleva. Las siluetas diseñadas para brillar en la pista de baile evocan la legendaria discoteca romana, el Piper Club, un lugar inmenso y colorido, emblema de libertad. Un laboratorio que experimentó con las artes y la moda sin prejuicios y ofreció un sentido único de la creatividad, como Le Palace en París, un lugar donde coincidían artistas, filósofos, musas y actores, entre muchos otros, en una escena completamente nueva e inesperada, como esta colección, encarnada por Il Gioco del Nonsense (El juego del sinsentido) de Anna Paparatti. El sinsentido, como escribe la poetisa y crítica literaria estadounidense Susan Stewart, es “perfecto, puro, una superficie virgen de significado en la que cada movimiento invita a la reflexión”.