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Christian Dior: Designer of Dreams se reinventa en el Brooklyn Museum de Nueva York



Dior

Tras el éxito cosechado en el Museo de las Artes Decorativas de París1, Christian Dior: Designer of Dreams se reinventa en el Brooklyn Museum de Nueva York a partir del 10 de septiembre de 2021. La comisaria Florence Müller, en colaboración con Matthew Yokobosky2, nos ofrece su visión y una selección de los ejemplares que posee el museo. Con una nueva narrativa escenográfica, que incluye varias siluetas expuestas por primera vez en la historia, este evento corona más de setenta años de pasión virtuosa, iniciada por la visión pionera de Christian Dior. En septiembre de 1947, solo unos meses antes del triunfo del New Look, el modisto viajó a Estados Unidos, y estableció una filial en Nueva York el año siguiente.

La exposición comienza con un viaje a través del tiempo y el espacio, de París a Nueva York, del número 30 de la Avenue Montaigne al corazón cosmopolita de los Estados Unidos, con el que Dior ha forjado una amistad larga y duradera3. Las primeras creaciones de alta costura de Dior, algunas de las cuales nunca se habían mostrado al público en general, interactúan con piezas excepcionales: un encuentro sorprendente entre el legado único de Dior y las exquisitas colecciones del Brooklyn Museum. Los modelos de las líneas Corolle y En Huit se exhiben junto a diversas obras pictóricas, entre las que se encuentra un cuadro de Paul-César Helleu4, uno de los artistas favoritos de Monsieur Dior.

De la pintura al momento decisivo: un espacio que rinde homenaje a los maestros de la fotografía estadounidenses. La fotografía icónica de Richard Avedon, Dovima con elefantes, está rodeada por diversas obras cautivadoras del pasado y del presente. Entre estos grandes nombres se encuentran Horst P. Horst, Irving Penn, Henry Clarke, Lillian Bassman, Frances McLaughlin-Gill, William Klein, Annie Leibovitz, Herb Ritts y David Lachapelle. Todos ellos capturaron las ostentosas siluetas creadas por el modisto fundador y las de sus sucesores. Se trata de una colección que transciende fronteras, eras y estilos.

El viaje continúa a través de las creaciones de los sucesivos directores artísticos de la Maison, expuestas con todo el respeto que merece la historia del arte: Yves Saint Laurent, cuyas influencias clave incluían a los beatniks y la película Salvaje; Marc Bohan, que sentía una verdadera fascinación por Jackson Pollock; Gianfranco Ferré, cuyos looks evocan la arquitectura del museo; John Galliano y sus sorprendentes extravagancias, acentuadas por suntuosas antigüedades egipcias y por un retrato de Giovanni Boldini; Raf Simons, un ferviente coleccionista de Sterling Ruby; y, por supuesto, Maria Grazia Chiuri, que ha elegido dialogar con diferentes artistas estadounidenses, como la feminista Judy Chicago5.

La exposición deja constancia de las múltiples fuentes de inspiración de la Maison, desde Versalles hasta el esplendor de las flores, mientras que el Colorama, un armario mágico repleto de curiosidades y tonalidades cromáticas, revela el papel esencial de los accesorios Dior, desde el maquillaje hasta los perfumes, incluidos los sombreros diseñados por Stephen Jones. La imprescindible sala Toile, tributo a los talleres, muestra la excelencia de las delicadas manos artesanas de Dior. Como mágico toque final, la bóveda central se ha rediseñado en forma de jardín encantado con un cielo constelado de estrellas, que evoca la estrella de la suerte de Christian Dior. Los visitantes también podrán descubrir los vestidos que han lucido algunas de las actrices más aclamadas del mundo, desde Grace Kelly hasta Jennifer Lawrence. El sueño americano se une al sueño Dior entre arte y moda.