'Digital Tribal', una propuesta de Bershka para esta temporada


Cáceres, una ciudad de cine

Aljibe. Museo de Cáceres
Miriam Reyes / Historiadora del Arte

Septiembre. Sinónimo de depresión post-vacacional. Vuelta al cole, al trabajo, a la rutina… pero no sufráis. Para paliar esa tristeza que viene de la mano de septiembre, os traigo un plan inmejorable: visitar una de las mejores ciudades medievales del mundo, ¡y a un tiro de piedra! Me refiero a Cáceres.

Famosa por su casco histórico de origen medieval, en Cáceres ha habido gente desde hace mas de un millón de años, como atestiguan los materiales y las pinturas rupestres de cuevas tan importantes como Maltravieso, que esconde uno de loa conjuntos de manos en pintura parietal más importantes de Europa.

Mano de Maltravieso

En el siglo I a.C. los romanos fundaron la colonia Norba Caesarina. Por desgracia, la mayoría de los restos de época romana fueron arrasados por los visigodos, pero aún quedan vestigios en algunas zonas y magníficos ejemplos de su paso en el Museo de Cáceres.

Pero será con la llegada de los Reyes Católicos cuando llegó la prosperidad a la población, construyéndose nobles palacios e iglesias sobres los restos musulmanes, la mayoría con dinero procedente de América.


Bien es sabido que Extremadura es tierra de conquistadores y de tierras cacereñas son varios de los personajes más importantes en la conquista del Nuevo Mundo, como Inés Suarez, placentina, que conquistó Chile junto a Pedro de Valdivia; o Francisco Pizarro, de la vecina Trujillo, gobernador del Perú.

En 1986 la UNESCO incluyó el casco histórico en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Y no es para menos.

Sólo el acceso desde la Plaza Mayor al casco antiguo es único. El Arco de la Estrella recibe al visitante con su característica fisonomía, para facilitar el paso de los carruajes. A un lado, la majestuosa Torre Bujaco, símbolo de Cáceres, desde la que se tiene una inigualable vista de la ciudad, y que vigila el territorio desde el siglo XII.

La mejor forma de conocer este casco antiguo es perderse por sus callejuelas repletas de palacetes, casas señoriales, plazas,  plazuelas y rincones que no os dejarán indiferente.


La Casa del Mono, la Casa de los Becerra, la Casa del Sol o la Casa-Palacio de los Perero son solo algunos de los ejemplos de estas edificaciones señoriales que te salen al paso en cada esquina.

Plazas y plazuelas articulan la parte antigua, como la de San Jorge, donde se encierra la iglesia de San Francisco Javier y en cuyas escalinatas vemos una escultura de San Jorge, patrón de la ciudad.

La Plaza de las Veletas es otro de los lugares que no te puedes perder. En ella se encuentra el Museo de Cáceres. Ubicado en la Casa de las Veletas, en su interior podéis descubrir desde piezas prehistóricas, estelas de guerrero prerromanas, pasando por el mundo romano hasta llegar a una colección de bellas artes que incluye un Greco.


Pero la joya de la corona de este lugar es su aljibe árabe que aún recoge el agua de lluvia.

Por supuesto, no podéis perderos la magnifica concatedral de Santa María, con sus bellas portadas góticas y la imagen del Cristo Negro, que goza de gran fervor entre los cacereños. Antes de decir adiós a la Plaza de Santa María, no os olvidéis de tocarle los dedillos a San Pedro de Alcántara, como manda la tradición.


Pero Cáceres no es solo monumentos también es conocida por sus fiestas únicas: San Jorge, celebrada el 23 de abril con una representación de la leyenda del santo y el dragón; el WOMAD, músicas del mundo celebrado en mayo; o el Mercado de las Tres Culturas, en noviembre, que llena las calles del casco antiguo de puestos de artesanía, juglares y asadores.

Tan bella es la parte antigua que el cine y al televisión le han echado el ojo para rodar grandes superproducción. Entre ellas, sus calles y plazas han vivido el rodaje de la serie “Isabel”, “La catedral del mar” o “Inés del alma mía”. Pero sin duda fue el rodaje de “Juego de Tronos lo que paralizó la ciudad por completo. Tan encantados quedaron con la ciudad, que en breve volverán para rodar la precuela de la famosa serie.

Cáceres es un lugar mágico que os transportará a otra época sin que os deis cuenta.