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El tarot inspira la colección de alta costura Primavera-Verano 2021


Dior

Christian Dior era un apasionado de las artes adivinatorias y de las señales del destino. Su autobiografía está sembrada de encuentros a menudo providenciales con personajes visionarios: “Va a ser extraordinario. ¡Su casa va a revolucionar el mundo de la moda!”, evocaba, él mismo, una profecía hecha realidad.

Las cartas del tarot son una de las llaves que dan acceso al reino mágico, que abren la puerta a la exploración de lo desconocido y a la inmersión profunda y sin miedo en uno mismo. Maria Grazia Chiuri percibió inmediatamente la conexión entre estos mundos imaginarios y este lenguaje visual cuyo vocabulario abunda en personajes complejos y fascinantes. En tiempos inciertos, marcados por un palpable deseo de reconectar con el alma del mundo, Maria Grazia Chiuri se propuso indagar, a través de la colección de alta costura Primavera-Verano 2021, en la belleza misteriosa y diversa del tarot con una serie de vestidos de virtuosa confección; prueba evidente de que la moda sigue siendo el territorio definitivo para la experimentación y la posibilidad.

Un conjunto de extraordinarios vestidos de noche de confección abstracta, algunos de ellos con corpiños calados en auténtico bajorrelieve que reproducen ilustraciones de Pietro Ruffo. Imbuido en este espíritu, el artista romano crea una singular baraja de cartas en la que los personajes revelan la energía gráfica de los símbolos.

El gris Dior da color a tweeds, cachemiras y organzas de camisas, faldas, pantalones y capas. A su vez, la chaqueta Bar se reinterpreta en terciopelo negro con un giro en sus curvas, expresión de una nueva actitud.

Para la escenificación de estas creaciones de alta costura, Matteo Garrone, uno de los directores italianos más prestigiosos, recurre a la iconografía narrativa empleando las potentes imágenes del tarot de Visconti-Sforza. Esta baraja del tarot, decorada por el pintor y miniaturista Bonifacio Bembo para el duque de Milán en el siglo XV, ilustra el maravilloso cuento de esta colección. Espléndidos naipes, de solemne y enigmática presencia y adornados con oro, esmalte y entrelazados geométricos y vegetales que revelan un viaje interior, una aventura de autodescubrimiento. Un recorrido hasta el corazón del castillo habitado por personajes que encarnan los arcanos mayores, que preguntan y desorientan para instar al espectador a observar el mundo desde otra perspectiva. En la interpretación del director, esta búsqueda trasciende las fronteras del género con presentaciones que sintetizan lo masculino y lo femenino en una nueva mitología heráldica evocadora de los mundos encantados que cautivan a Garrone.

Una vidente nos pide escoger una carta en una baraja concebida como un catálogo de posibilidades, un diccionario críptico del mundo. La papisa, la emperatriz, la justicia y el colgado alcanzan de forma sublime una nueva esfera a través de la excelencia del savoir-faire que celebra el arte del tejido: encajes imbricados en adornos pintados a mano, terciopelos dorados que cobran vida en los signos del zodiaco y exquisitos jacquards plagados de estrellas, mientras los volúmenes en 3D se expresan en una capa de plumas multicolor.

En esta historia, el aprendiz siempre necesita de su parte femenina y a la inversa, porque solo esa fusión hace posible la iniciación en ese camino hacia el conocimiento de uno mismo. Como Italo Calvino señalaba en su Castillo de los destinos cruzados: “El mundo se lee al revés”.