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miércoles, 26 de agosto de 2020

Coca Cola España apoya el proyecto asturiano Clean-Dock, un robot para filtrar el plástico en el mar



Coca Cola España

La empresa asturiana Semillas del Cantábrico está trabajando en un robot que permite filtrar el agua para reducir la presencia de plásticos en el mar. Un proyecto esperanzador que Coca-Cola apoya como parte de su programa Mares Circulares, que, además de limpiar costas y fondos marinos, y sensibilizar sobre el reciclaje, respalda la innovación y la investigación científica para la búsqueda de soluciones al creciente problema de la contaminación marina.

El prototipo del robot, llamado Clean-Dock, ya fue probado en 2019 en el Puerto de Gijón, y ha vuelto en agosto al mismo recinto portuario para probar las mejoras incorporadas. Recoge todo tipo de suciedad del mar, pero está enfocado tanto a los macroplásticos como a los microplásticos. Estos últimos, de un tamaño inferior a los cinco milímetros y fácilmente ingeribles, son los más peligrosos para la fauna marina, lo que entraña también riesgos para la salud humana.

Más de 100 litros de agua filtrada por minuto
El aparato, que mide seis metros de largo por dos de ancho, cuenta con unas placas solares instaladas en la parte superior que le permiten funcionar de forma autónoma, lo que, según sus desarrolladores, hace posible su uso 24 horas todos los días del año. 

La plataforma tiene un sistema de filtración que recoge agua de mar justo por debajo de la superficie, en el primer metro de profundidad, retirando los plásticos contaminantes, que se acumulan en un depósito para su posterior extracción. Se trata de una succión suave, de modo que no afecta ni a las algas ni a la fauna marina. 

Un robot para limpiar de basura los mares
El robot cuenta con placas solares para funcionar de forma autónoma y sostenible. De construcción modular, lo que facilita su instalación y replicabilidad en otros lugares, este robot puede filtrar 120 litros de agua por minuto, aunque su capacidad de recogida de residuos depende mucho de la zona en la que trabaje. 

Avanzar en el conocimiento de los microplásticos
Además de testarse las mejoras incorporadas al prototipo en los últimos meses, las pruebas también permitirán concienciar sobre la inaceptable cantidad de basura que acaba en el mar y realizar un análisis exhaustivo de los residuos recogidos. La idea es que los datos recabados sirvan de apoyo a estudios científicos, sobre todo a los que se enfocan en los microplásticos, unos auténticos desconocidos hasta hace solo unos años y en los que se centran últimamente cada vez más investigaciones. 

En esta línea, cada año desde 2018 Mares Circulares recoge datos científicos y los pone a disposición de los investigadores para avanzar en la solución al problema de la contaminación marina. Lo hace con la monitorización de las playas y el análisis de los residuos recogidos en los fondos marinos en colaboración con cofradías pesqueras de España y Portugal. Además, en cada campaña impulsa tres nuevos estudios científicos y una iniciativa empresarial que aporten innovaciones en la lucha contra la basura marina a través del concurso Mares Circulares.