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miércoles, 22 de abril de 2020

Una llamada para apoyar a las firmas malagueñas

Comunicado

La crisis sanitaria del COVID-19 está golpeando fuertemente a la mayoría de las pymes, pero a pesar de que bajaron la persiana hace semanas, muchas se están volcando con iniciativas altruistas y solidarias. 

Los autónomos representan el 20,4% de las afiliaciones a la seguridad social en Málaga, la provincia Andaluza donde tiene más peso el colectivo de los autónomos y la segunda más importante de la industria de la moda en España, con más de 700 empresas dedicadas al sector textil. Para Almudena Lisbona, directora creativa de la firma Violeta Vergara, “la situación es realmente difícil. Las ventas están prácticamente paradas y lo peor es no saber cuándo podremos volver a funcionar”.

La industria de la moda sufre un parón del consumo de hasta un 80% al tener que cerrar sus tiendas físicas y evitar los envíos. No obstante, la actividad se ha mantenido en los talleres, donde la producción de mascarillas de protección para su distribución de forma solidaria ha sustituido prácticamente a la producción de prendas de vestir.

Un ejemplo de ello es la firma Violeta Vergara, que desde el comienzo de la crisis ha fabricado y donado más de 800 mascarillas elaboradas en su propio taller y en otros talleres de la provincia con los que trabaja habitualmente.

El desabastecimiento de mascarillas fue lo que llevó a Almudena Lisbona y Pablo Verdugo, creadores de la firma, a confeccionar sus propias mascarillas. “Nos encontramos con que no había forma de conseguirlas para nosotros y nuestros familiares. Las propias farmacéuticas llevaban una semana con la misma mascarilla desechable cuando fuimos a comprar”, relata Lisbona. 

Por este motivo, las primeras unidades las entregaron en farmacia y el resto las están donando a la Policía local de Torremolinos, que se encarga de distribuirlas en centros donde las necesitan. También las facilitan a cualquier persona que las necesita y a profesionales que están trabajando en primera línea de riesgo, en lugares como supermercados y tiendas de alimentación, según explica Lisbona.

Ante esta situación de crisis, pequeños empresarios como Pablo Verdugo, CEO de Violeta Vergara, reivindican la importancia de “apoyar a las firmas locales y pensar en ellas en primer lugar en cuanto se pueda retomar la actividad”. 

Sanitarios y personal de centros de mayores, farmacéuticos y vendedores, policías y funcionarios han protegido a sus vecinos del contagio del coronavirus poniéndose mascarillas elaboradas muy cerca, en los talleres de moda de la provincia. 

El confinamiento aún no tiene una fecha de finalización pero llegará el momento de volver a salir, de vestirse para acudir a bodas y fiestas, de adaptar el armario a la nueva temporada y renovar la ropa que ha dejado de servir. Es entonces cuando cada consumidor tendrá en sus manos la posibilidad de devolver al sector textil malagueño lo que él ha dado a la sociedad en estos momentos difíciles.

“Animo a los malagueños a que inviertan en la medida de lo posible en las marcas locales porque será la única manera de que muchas de ellas puedan sobreponerse a esta situación”, recalca Verdugo.