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martes, 10 de marzo de 2020

Los estuches del "Tesoro del Delfín" expuestos en el Museo del Prado


Museo Nacional del Prado

A partir de hoy y hasta el 13 de septiembre, los visitantes del Museo Nacional del Prado tendrán la oportunidad de disfrutar de una parte excepcional de su colección de Artes Suntuarias: el conjunto de 101 estuches, en la sala 60 del edificio Villanueva, que, junto con los 23 expuestos de forma permanente en la sala del Tesoro del Delfín, constituye uno de los más completos del mundo, con ejemplares de los siglos XVI al XVIII. Fueron diseñados para proteger las obras del Tesoro, dado su valor y singularidad, y por ello, cada ejemplar es único.

El Museo del Prado presenta ante el público, por vez primera, el conjunto integral de estuches del Tesoro del Delfín, exhibiéndolo en una sugestiva museografía que pretende mostrar su riqueza y variedad, y que resalta lo extraordinario del número y calidad de cada obra.

En dos vitrinas complementarias se exhiben, por un lado, varios estuches abiertos, junto a la pieza que protegen, lo que permitirá al visitante apreciar los detalles de su diseño. Y por otro, una serie de estuches en una posición inusual, boca abajo, para descubrir lo que nunca es visible, la decoración que aparece en la base con motivos que podrían identificar posibles autores, talleres o coleccionistas.

Esta presentación singular de la colección, es una propuesta del Área de Conservación de Escultura y Artes Decorativas del Museo del Prado, que dirige Leticia Azcue Brea.

El llamado “Tesoro del Delfín” es una colección de obras suntuarias creadas fundamentalmente en los siglos XVI y XVII, de gran valor artístico, tanto por sus valiosos y escasos materiales (entre otros lapislázuli, ágata, jaspe, jade o el excepcional conjunto de cristal de roca), como por la importancia de sus guarniciones, la mayoría de oro y plata, a veces esmaltadas y enriquecidas con diamantes, rubíes, esmeraldas y otras gemas.

Luis, el Gran Delfín de Francia (1661-1711), hijo de Luis XIV y Mª Teresa de Austria, reunió esta colección siguiendo el ejemplo de su padre. Aunque era el heredero, nunca llegó a reinar, pues falleció en 1711. Su hijo Felipe, primer rey Borbón de España recibió, como parte de su herencia, un lote enviado desde París que se componía de 169 obras y sus correspondientes estuches.