viernes, 21 de septiembre de 2018

Nacional: Doce fotógrafos en el Museo del Prado


Museo del Prado

La Galería baja norte del edificio Villanueva del Museo del Prado acoge esta exposición, comisariada por Francisco Calvo Serraller y que cuenta con el apoyo de Japan Tobacco International como entidad colaboradora de la Fundación Amigos del Museo del Prado. La muestra presenta una colección de veinticuatro fotografías realizadas por doce fotógrafos contemporáneos que, con motivo de la celebración del Bicentenario de la institución, han sido invitados por la Fundación Amigos del Museo del Prado a mostrar su visión sobre sus colecciones.

Se trata de doce creadores que reflexionan sobre el Museo a través de la técnica fotográfica, doce miradas diferentes y personales que se inspiran en las obras que atesora el Museo, pero también en el aura que las envuelve, el edificio que las cobija y en aquellos que las contemplan.

Las veinticuatro fotografías que forman la exposición abrirán nuevos caminos por los que adentrarse en las colecciones del Museo y aportarán nuevos puntos de vista y nuevas perspectivas para contemplarlas, además de mostrar que el Prado mantiene su capacidad inspiradora transcurridos dos siglos desde su inauguración.

Esta iniciativa se une a las llevadas a cabo por la Fundación Amigos del Museo del Prado en 1991 y 2007, “El Museo del Prado visto por 12 artistas contemporáneos” y “Doce artistas en el Museo del Prado” respectivamente, cuyo objetivo es mostrar el diálogo que, a través de todas las épocas y estilos, el arte actual mantiene con el arte del pasado, pero también acercar el arte contemporáneo al visitante del Prado y el Prado al público del arte contemporáneo.

Pertenecientes a tres generaciones distintas y con formas de entender y utilizar la fotografía muy diversas, José Manuel Ballester, Bleda y Rosa, Javier Campano, Joan Fontcuberta, Alberto García-Alix, Pierre Gonnord, Chema Madoz, Cristina de Middel, Isabel Muñoz, Aitor Ortiz, Pilar Pequeño y Javier Vallhonrat, se han inspirado en las obras que atesora el Museo, pero también en el aura que las envuelve, el edificio que las cobija y en aquellos que las contemplan.